jueves, 9 de febrero de 2017

DE CAMINO AL TRABAJO

Los edificios abandonados
cantan hasta
quedarse mudos.

Deshuesados. 

Hasta que se atragantan
con postes de luz.

Camino llena
de inercia
pienso en las placas tectonicas
invoco un movimiento sísmico.

Paso frente a una iglesia.
Gente haciendo cola
con carros y bolsas.
Es un descampado
lleno de flores
sin lluvia.

De maleza salvaje
sobreviviendo a la intemperie.
Unas cuantas hierbas
abandonadas a su suerte.
Pulmones hechos de barro.

De camino al trabajo
escucho el rugido
de mi corazón a
cuatrocientoscuarenta hercios.

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