miércoles, 14 de septiembre de 2016

NOS QUIEREN TONTOS

Ayer fui de vista al instituto dónde estudié bachillerato. Tuve sensaciones encontradas. Iba por temas burocráticos. Algunas cosas habían cambiado y otras no. Con los profesores  lo mismo. Algunos me eran conocidos y otros eran nuevos. Guardo un cariño especial a varios. En concreto saludé a dos profesoras de las que guardo buenos recuerdos. Allí me encontré con una profesora de historia que me enseñó a apreciar el valor de nuestra historia, tanto de las cosas buenas como de las no tan buenas. Y le pregunté por otra profesora que llamaremos M y que imparte filosofía. Me dijo que estaba en el aula pequeña que hay enfrente de conserjería. 

Me acerqué y mediante el cristal redondo que hay en la puerta, observé a tres alumnos. Y pensé que se trataría de una sesión de tutoría. Enseguida ella se percató de mi presencia, salió del aula sonriente y me saludo con especial cariño. M me felicitó por mis avances en el canto y por mi inquietud poética. Entonces me dijo que estaba dando clase de filosofía en ese momento. Y yo volví a retorcer el cuello para mirar la puerta. Solo habían tres alumnos. TRES. Volví la mirada a M. Y se produjo una situación muy surrealista por definirla de alguna manera. 

M me comentó que han quitado, borrado, sepultado, aniquilado la asignatura de Filosofía como asignatura troncal del Bachillerato. Ahora es optativa y con un temario casposo, sin prácticamente hablar de los grandes autores, el contenido está totalmente descatalogado y con grandes lagunas. En ese momento sentí algo dentro de mí. Me sentí incómoda, confusa, avergonzada y hasta con un poco de miedo. Y por dentro me hice al instante esta pregunta: ¿Qué está pasando?

Un sistema educativo que rebaja ciertas asignaturas de nivel, como lo es la  filosofía, música, o artes plásticas dice mucho de sí mismo. No puedo imaginar mis años de instituto sin la revolución que despertaron en mi pensamiento Plantón, Descartes, Hume, Nietzsche o Kant. 

Y si os lo tengo que confesar lo confieso. Nietzsche me volvió loca. Sin duda es el filósofo que más me ha marcado con su vitalismo, su super hombre, el eterno retorno, su cruzada con Wagner y su sensibilidad. 

Nunca me he decidido a estudiar filosofía pero despierta un grato interés en mí. Y no concibo unos estudios sin ella.

Y a esa pregunta que me hice por dentro: ¿Qué está pasando? Me vino una respuesta inmediata: 

NOS QUIEREN TONTOS.

Y cada cual que entienda lo que quiera y pueda. Pero, ¿hasta cuando vamos a soportar que materias tan relevantes a lo largo de la historia humana como son las artes y el pensamiento estén siendo degradadas, demigradas, sesgadas, amputadas, silenciadas de nuestra educación? De la educación pública, de la educación que pagamos todos. 

Y si me preguntáis quién nos quiere tontos. No os voy a responder abiertamente. Porqué  esa pregunta es la que debéis haceros vosotros. Para mí sin duda los que nos quieren tontos tienen diferente cara, logo, colorín, corbata o coleta. Digamos, que lo importante no es quién. 

Digamos que lo importante es POR QUÉ. 

Y si has podido leer hasta aquí. Gracias. 
Y si eres uno de los tres alumnos que este año se ha matriculado en filosofía o artes, solo quiero decirte que eres sin duda alguna un valiente, y como me dijo un amigo: la historia solo la escriben los valientes.

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