miércoles, 18 de mayo de 2016

Cursillo intesivo sobre la Muerte




Y la ciudad con sus pulmones oxidados no deja de aspirarme.
Nos succiona como la porquería que dejan los platos sucios en el fregadero.

Y tus ojos tan educadamente enfermos me preguntan:
¿Cuando me voy a ir?

Así con un silencio solemne los semáforos y avenidas contestan: Ya te has marchado.

*
 
Quisiera ser de arena, y volar lejos de aquí.
Una epidermis de tierra.

Un beso en silencio, y otra mirada desde el abismo.

Las olas del mar chocan contra las piedras.
Erosión. 

*

Me llama por telefono mi madre.
Y me da las gracias porque el otro día
durante un momento de angustia
le llevé un croissant para desayunar.

Rompe a llorar
y me dice que fue un gesto
muy cariñoso de mi parte.

Intento ser fuerte, que no me tiemble la voz,
y le digo: "solo era un croissant".

*

TENGO MIEDO.
Ayer me dijo una vecina: "No estamos educados para la muerte"

Es cierto. Nadie nos prepara para asumirlo.
Cursillo intensivo sobre la MUERTE.

Alguien desaparece de tu vida.
Alguien se pone enfermo.
Alguien te miente.
Alguien se va a otra ciudad.
Alguien pierde el autobús.
Alguien tiene un accidente.
Alguien no te llama por teléfono.
Alguien deja de hablarte.
Alguien deja de ser Alguien.

Hay tantas formas de morir como pasatiempos en el perdiódico.
No estamos educados para la muerte.


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