domingo, 11 de octubre de 2015

89 contrastes




Desgarrar palabras para llenar folios,
disecar letras y colgarlas en armarios.

Verter tu mirada - espejo en un vaso sin fondo
y envasarla al vacío para que siempre este conmigo.

Quedarme dormida frente al escaparate de la inopia.
Asesinar a cada decimal que nos separe.
Volver a la inocencia precaria.

Cuando la brújula deja de dar vueltas,
y  el norte está más que perdido
descanso desenrredando
el subconsciente de tus sueños,
arañando un trocito de ti, de mi,
y con un poco de mandrágora
convertirnos en nosotros.

*

Escribir es un gran vómito de versos.
La arcada quizás es el preludio de una metáfora,
el aborto de un poema.
Todo tan astutamente asqueroso que enamora.

Místicos son los bares con las persianas bajadas.
Me hace convulsionar la ciudad con sus
cadáveres en formas de farolas.
Con sus alcantarillas muertas.

Transformo la realidad en sombra,
la luz me la guardo en los bolsillos
está cosida en los pliegues más profundos de mi piel.

Molière tortura de risa al diablo
mientras Nietzsche sodomiza a curas pedófilos.
El infierno está lleno de cuerda locura.

Y así de retorcida es mi poesía
se como empieza pero no como termina.

http://youtu.be/9xi4O4RvlnQ


4 comentarios:

  1. La realidad es una superposición de planos invisibles. Deambulamos perdidos mirándonos el ombligo.

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  2. Cómo he echado de menos tus textos, siempre geniales..a ver si te visito más.

    besos belleza del lunar

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  3. Los malditos adorables siempre haciendo de las suyas. ¿Molière también? Sí, claro. Claro que sí.

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  4. Cómo haces tuyo el malditismo, me encanta, enamoras.

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