lunes, 1 de junio de 2015

Creación - aberración




Transplántame amor
que estoy rota.

Tiro mis ojos en contenedores azules.

Me penetras
con nocturnidad y alevosía.

Azúcar a 200
y la cuenta bancaria roza el menos cero.

Pelicanos en la cama,
Cortázar no perdona
y mis bragas tampoco.

Me corro como si fuese a morir en el intento.

Soy como un indigente a final de mes
en la puerta del mercadona
con ganas de prender fuego
a esta puta ciudad.

Bocas como plantas enredaderas,
piernas abiertas
a media luz
a media luz.

Invoco a la muerte todas las mañanas,
descifro coordenadas en tu cuerpo.

Me voy a tatuar el fuego
y jugaré con él
hasta parir océanos.

Me saldrán llamaradas
por el coño.

Y así iluminaré al mundo.

Vertederos de best-sellers
y pan frío en los colegios.

Hazme el amor despacio.
Muy lento.

Gimo mantras,
la luna viola al asfalto
y todo, absolutamente todo
es un circo,
solo eso.

1 comentario:

  1. "Invoco a la muerte todas las mañanas" y entonces, renace la vida todas las madrugadas, aunque sea con esa luna-testigo en que "absolutamente todo / es un circo".

    Abrazos

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