viernes, 23 de mayo de 2014

Ex-desahuciada





A diario cruzo la ciudad en un trayecto de 30 minutos.

El autobús bombea velocidad
como una taquicardia nocturna. 

Veo accidentes, 
hormigón exaltado 
y gente sin nombre. 

Veo prisas, retrasos y atemporales.

Anónimos sin y con escrúpulos. 

Lo más imprescindible es lo que no veo. 

Lo que el asfalto, los charcos 
y los ojos ajenos no me cuentan. 

Las historias que no escucho,
las ojeras que no lloran,
las bocas que no beso, 
y los dientes que nunca me muerden.

A diario la ciudad me crucifica en un trayecto de 30 minutos.

 

6 comentarios:

  1. "Lo más imprescindible es lo que no veo", fua :)

    Me encanta.

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  2. es una plomada que cae directo al corazón este poema. me gustó.
    un abrazo.

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  3. Me quedo con lo invisible, igual que Sandra. Tremendo poema :)

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  4. Lo mas imprescindible es lo que no veo.
    Muchos meses sin ver la grandeza que depositas en este abstracto banco del pensar

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  5. 30 minutos es la distancia que separa el ser y la nada.

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  6. 30 minutos es la distancia que separa el ser y la nada.

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