martes, 12 de noviembre de 2013

Sueños con alzheimer

 

Mis párpados tiemblan cuando llego al orgasmo.

Somos esclavos de la música,
condenados a las miserias del arte.

Demasiado frágiles para lo real.

Callan los vástagos de la economía.
El silencio se convierte en un crimen.

Cifras humanas que se reducen a suicidios.
Buenos días, España.

Amanecemos cubiertos de niebla
y con hambre en el pecho. 

El corazón escupe papel pautado.

Las metáforas crudas agonizan en la mesa,
todo está devastado de interrogantes,
y la muerte insumisa me mira inquieta.

Sonrisas de plástico,
el semáforo parpadea y el teléfono comunica.

Ámame cuando me odies
y odiame cuando me ames.

A veces no soporto el frío de este infinito invierno,
hay días en que los sueños tienen alzheimer,
por eso me quedo en la cama
esperando a que regresen.



6 comentarios:

  1. Es precioso... y poco más puedo decir, tienes la virtud de dejarme sin palabras.

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  2. Reina mora lobezna..aquí me tienes!! siempre intensas tus palabras!!
    besos

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  3. Complicada situación la que se está viviendo allá, en España, según he visto y leído, y sabido por diferentes medios. De qué otra manera hacer, entonces, el poema, para que pinche más que las agujas de la desesperación. Y después de tanto dolor y tanta desesperación, y de tantos deseos, un dulce paréntesis de música. Bien. Muy bien.

    Abrazos

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Ah, dichosos de aquellos que, al menos, tienen una cama donde esperar.

    unbeso

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