jueves, 28 de noviembre de 2013

Ella




Poesía atribuida a F. Nietzsche, aunque no se sabe con certeza.



Nubes de lluvia en carrera por el horizonte
proyectadas en el patio de juegos,
ensombreciendo la inocencia y la alegría.

Pero el hielo sólo quemó su alma.

¿Nadie te dijo que ella no estaba respirando?

Nadie escuchó su lamento mientras las gotas de lluvia eternamente caían…
Por su rostro, sus manos y su espíritu
Lavando los despojos de la niñez asesinada.

Así situadas, ella y su soledad entre el cielo y su silencio…
“Hola… soy tu mente brindándote alguien con quien conversar”.
Y nunca la dejó sola otra vez.

Lágrimas de alegría, carcajadas de tristeza.
Emociones efímeras, una careta diferente para cada día de la semana.
Sonrisa en los labios, melancolía en el alma.

Hasta que un día, la vida la despertó de su sueño
y la condenó a vagar sin rumbo entre la luz y la oscuridad.
Sin respuestas, sin sentido.
Así situadas, ella y su soledad, entre la muerte y la esperanza…

“Hola… soy la mentira viviendo por ti,
 así que ya puedes esconderte ¿Por qué lloras?”

Un día se dio cuenta, no estaba durmiendo.
“Hola… aún sigo aquí… y no me puedes dejar en el pasado…
 Porque soy parte de tu alma”

No trates de sanarla,
no está enferma.
No trates de alegrarla,
sólo está triste.
No trates de salvarla,
ella murió hace mucho tiempo.


1 comentario:

  1. Hola! Buenos días. Vengo a darte las gracias por esos casi dos minutos de música.

    Pero también te digo que ese poema para nada tiene la impronta de Federico. Ni siquiera lo veo plagiado por su hermana. Me suena más a Kafka...pero tampoco...no sé.

    Saludito.

    p.d. la música aquí siempre es de mucha categoría. Gracias.

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