domingo, 29 de septiembre de 2013

Ramas hambrientas



 
Nos acariciamos como si fuésemos árboles con ramas hambrientas.
Heridas de venas verdes. Sangramos raíces. 

Escuchamos aterrorizados el estruendo de esas llaves que abren todas las puertas.

Quisimos convertirnos en un soplo, y posar como naturaleza muerta.

Metáforas obsesas con masticar hasta el último verso...

Nieva en mi pecho.

Necesito beber tinta hasta que los semáforos lloren de rabia
y mis bragas acaben en tu boca.

Todas las calles conducen a los extremos de tus labios,
son como bordes de un barranco insostenible, 
como el finisterre de las grandes ciudades,
como la última hoja que cae en otoño,
como el latido antes del infarto,
como las alcantarillas desbordadas de agua,
como el impulso de los músculos antes de llegar al orgasmo. 

No veo ropa en el tendedero, veo nuestra piel.

Solo, abrázame.


4 comentarios:

  1. Vaya pasión la que has puesto en tu texto.

    Un abrazo

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  2. Jo, en un lunes lluvioso como hoy no se me ocurre una mejor petición...

    Un abrazo!

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  3. Loba, tus letras son tu estandarte... te definen... Te abrazo, ya lo creo...

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