miércoles, 19 de junio de 2013

Moon Killer


 
Matamos la luna de tanto mirala.
Le hicimos un altar junto al armario.

La ropa está tan revuelta como el alma.
Llené el tendedero de versos.

Los sueños se acumulan en una avenida abarrotada por el silencio,
mientras con esos ojos secuestras la última arruga de mi sonrisa.

Nos convertimos en extraños para poder amarnos.
Hay demasiado odio en los tachones de tinta.

Creo que la matamos para poder seguir mirando al cielo,
y ver como las nubes violan a las estrellas,
y danzan de esa forma tan exótica hasta que el sol las destierra.

Para poder seguir hipnotizados por la soledad compartida
que nos hace agonizar despiertos.

Condenamos a la luna a vivir entre miserias
para saborear sus ruinas,
y hacer de su último parpadeo el triunfo de nuestra locura.

Volvió la poesía. 

3 comentarios:

  1. Baudelaire puesto al día resuena en esas lunas condenadas, en la locura de amarse al borde del caos, en las ruinas de toda esperanza.

    Realment, bellísimos versos los tuyos.

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  2. "Matamos la luna de tanto mirarla..."
    y solo queda en la noche su pálido espectro
    iluminando el mundo con brillo cadavérico;
    sacando a los lobos que habitan las almas...
    Besos...

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  3. Me alegro de que "volviera la poesía".
    Un saludo Najlis

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