domingo, 2 de junio de 2013

Extraviados



Tengo tantas cosas que decir, que no digo nada.

El silencio es lo que le da emoción a la escritura.
Desde el principio siempre he escrito para mi.

Me desnudo ante la inmensidad del universo.
La escritura es el eco de todo lo que no digo.

Utilizo las palabras, como ellas me utilizan a mi.

Me entrego a la poesía como el último parpadeo del ciervo antes de morir.

Los ruidos de la mente se convirtieron en otoño.

Hace demasiado frío para los lobos.
Quemamos en las hogueras todos nuestros sueños.

Han aumentado la venta de cuerdas.
Sigue el estado atándonos de pies y manos,
cerrándonos la boca con hamburguesas,
y haciendo de la cultura mierda televisiva.

¿Hasta cuando?

Tengo explosivos en los párpados.

Se amontonan gritos sobre las aceras.
El europeo medio se convirtió en indigente,
y el hambre barre las casas.

Época de decadencia,
bésame porque irremediablemente nos convertiremos en viejos,
aunque ellos sigan bailando frívolamente.

Rehenes de sueños y murcielagos,
con lápices y fusas,
extraviados en la existencia.

Duermes; y en un rato dormiré contigo.

7 comentarios:

  1. Había un vals dulce y decadente de Prokofiev. Entonces ya éramos rehenes de los sueños vampíricos.

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  2. Seguiremos cantando y bailando nuestros sueños, mientras la realidad nos come la vida

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  3. Al menos te queda la esperanza de dormir acompañada mientras el rayo cae...

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  4. El presente es atronador, y más cuando la maquinaria capitalista está más compacta que nunca. Pero algo tendrá que ocurrir en clave de cambio positivo.

    Un abrazo

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  5. Querida Loba, no me reproches que pase poco por aquí... yo también ando con tantas cosas que decir que no digo nada, y la pereza y el hastio me ganan estos meses la batalla... Da asco el panorama que se ve en el horizonte, falto de ilusiones y esperanzas... Tus letras siempre reivindican, hablan desde abajo y quieren gritar a esos oidos sordos llenos de mierda que solo escuchan sus propios pedos fascistas... Un beso... No me olvido de ti no creas...

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  6. A veces hay que saber callar para poder decirlo todo.

    Un abrazo

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  7. "La escritura es el eco de lo que no digo"

    No puedo estar más de acuerdo. Llevo más de un mes sin escribir, así que imagina el tamaño del nudo que tengo en el pecho.

    Muy buena reflexión. Un abrazo.

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