viernes, 15 de marzo de 2013

El horizonte


 
Y es así como envejecen los días,
entonces llaman a la puerta.

Es el viento quién nos arrastra.

Tropieza el horizonte de tu mirada con mi vientre.
Huimos entre pólvora.

Lamerán las sonrisas nuestras lágrimas.

Recuerdo respirar bajo el agua
y ahogarme entre sábanas.

Quizás la mayor pérdida fue el olvido.
Y la mayor recompensa es el recuerdo.



5 comentarios:

  1. Mientras no se deje de recordar entonces sí que será una auténtica recompensa. La recompensa es lo vivido, los recuerdos son pedazos de esos momentos.

    Un beso fuerte (:

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  2. A veces lograr el olvido también es una gran recompensa
    Me dejas obnibulado como siempre

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  3. Me niego a olvidar. Me niego a recordar.

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  4. El recuerdo es una recompensa en algunos casos, en otros la certeza del paso de los días... y en otros un puñetero tormento... Los enfermos de Alzheimer tal vez sean libres sin saberlo, aunque puestos a elegir, yo prefiero el tormento de recordar y saber quien o que he sido... Un beso enorme Loba.

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  5. Me guardo esos dos últimos versos para la posteridad.

    Muchos besos

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