martes, 30 de octubre de 2012

Rehenes





Llueve la ciudad,
llueven tus ojos.

Somos rehenes del romanticismo en el siglo de le merde.

La electricidad nos salpica en la boca,
la burocracia nos come vivos;
somos uno en dos cuerpos.

Patalean las nubes, nos tintan la cabeza de gris,
y cantan los semáforos muertos.

La realidad gime por diez euros la hora,
la justicia anda ebria,
y mi soledad aúlla en tu polla.

El caos engulle saliva,
vierte desquicio tu ausencia.

Volaremos en el vacío con
lavadoras que gritan auxilio.

Miradas inquietas,
besos sin celdas.

Aprendiendo a amarte.

11 comentarios:

  1. Tuviste que nacer loba en un tiempo en el que los animales feroces ya no asustan (no más que el hombre) y ya nadie aúlla a la luna.
    Pero creo que eso hace que me gustes más.

    ResponderEliminar
  2. Enjaulados y aullando en el silencio del alboroto de tanto grito

    ResponderEliminar
  3. Gritarán las lavadoras, sobre todo si son antiguas y están abandonadas...
    Me han gustado tus imágenes, tan oxidadas.
    Besos wapita

    ResponderEliminar
  4. Hermoso poema que oscila entre un dulce de crema y la carne cruda, sangrante...como la realidad. Un beso Loba.

    ResponderEliminar
  5. que empiece la Revolución en los cuerpos.


    Un beso!

    ResponderEliminar
  6. Cuánto aprende una contigo, guapa. Y todo lo que queda... gracias por la música, siempre me descubres cosas nuevas. Un besazo!

    ResponderEliminar
  7. "Somos rehenes del romanticismo en el siglo de la merde", por Dios! Cuánta verdad en tan pocas palabras.

    ResponderEliminar
  8. El siglo anterior también fue un poco merde, pero sin duda éste es el de la merde.
    Y las ciudades llueven mucho.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Vuelvo por aquí, tras mi ausencia. Me alegra el volverte a leer y ver que sigues teniendo dentro al duendecillo.

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  10. es bello lo que escribes. Es pura penetración, o pura degustación.

    ResponderEliminar