viernes, 15 de junio de 2012

El opus dei, Joshua y hachís.




Vivo en una finca de tres pisos de altura. Mis vecinas ocupan los dos primeros pisos, son hermanas cercanas a los 40 y algo. Una de ellas vive en el segundo piso con su recién marido, la otra vive en el primero con sus gatos. Son muy religiosas, pertenecen al Opus Dei, pero no parecen escandalizadas por mis piercings ni mi forma a veces desaliñada de vestir. Pese a su extrema religiosidad son bastante agradables y silenciosas, no molestan. Supongo que los tipos decadentes tendrán fantasías sexuales con ellas, la pulcritud es enfermiza y morbosa.

Hay un edificio pegado a mi finca, es un antiguo ambulatorio en desuso, aunque ahora sanidad se lo ha cedido al ayuntamiento para que transforme las salas para diversas actividades. Lo cierto es que desde mi ventana observo los pasillos vacíos del ambulatorio con muebles de los 70 lleno de polvo, tanta quietud da escalofríos.

Como buen pueblo, en mi barrio hay cuatro cosas esenciales en la esquina de mi calle: El bar, la panadería, el todo a cien y la peluquería.

-El bar: Nunca he entrado. No me gusta el aspecto que tiene, sobretodo los señores de avanzada edad fumando en la puerta con mirada lasciva y sudando. Pasas por delante de la puerta y huele a café, tabaco y viejo ibérico de pueblo.

-La panadería: Bastante agradable, el local es pequeño pero tiene en la calle unos toldos con una terraza desmontable. He entrado pocas veces, simplemente para comprar pan integral. Lo regenta una mujer mayor de aspecto sencillo, se la ve muy entregada al negocio, debe llevar ahí toda la vida. La clientela suele ser siempre la misma, las marianas cotillas que van a desayunar y a hablar de la vida de los demás ya que las suyas carecen de sentido, los solteros pasados los cuarenta, alguna pareja ocasional, y las madres después de llevar a los hijos a la guardería.

-El todo a cien: Increíble o no, este “todo a cien” ha sobrevivido a la invasión asiática y lo regenta un hombre de casi 50 años gordo y calvo de pura cepa españó, y en ocasiones está su hermana también de cara al público. A este hombre, en mi casa, no sé cuando ni porqué se le apodó “Joshua”, ni si quiera sabemos el nombre real. Supongo que nos recuerda en algo a los morancos, aunque es bastante serio y parece carecer del sentido del humor.

-La peluquería: Se llama “Peluquería unisex Home Cinema” El dueño y peluquero es árabe, pero no sé exactamente de dónde procede. Nunca he entrado dentro, pero desde fuera se ve casi toda la peluquería. Muy pequeña, el mobiliario parece de la época de los 80. Quizás me juzguéis y penséis que soy racista, pero creo que trafica con Hachís. A parte de la escasa clientela que veo, y sé de primera mano que el local es alquilado, he observado en distintas ocasiones a chavales de mi barrio con las bicis en la puerta y trapicheando. Suelen ser un grupo de tres o cuarto críos, hasta que pasa por delante un coche con música electrónica a todo volumen, y alguno de los chavales en bicicleta se acercan hasta el coche y habla detenidamente con el conductor. Luego el mismo chaval entra en la peluquería, y así sucesivamente con otros coches, otros días.

Los días son tranquilos, nunca ocurre nada inesperado que altera la tranquilidad del vecindario.

Todos sabemos lo que hay y somos cómplices de la agonía humanitaria, cinismo colectivo, frivolidad pactada silenciosamente en miradas falsas, ocultados tras la ventana, desconocidos íntimos.

22 comentarios:

  1. pues que sepas que este señor de avanzada edad te lee envuelto en lascivia con un hilillo de baba chorreando por la camisa cuando imagina la percusión de tus piercings.

    xD

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  2. Me encantan estas historias de personas anónimas, de cualquier pueblo en las que parece que la vida se ralentiza.
    He pasado por aquí y me quedo leyendo...

    saludos

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    1. ¡Bienvenido! Pues muchas gracias y está es tu casa ;) ¡Un saludo!

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  3. Vaya, nos atrevemos con la prosa, y no se te da mal. Más divertido para todos ;)
    Te debo comentarios pero no lecturas, que conste. Me gusta la zona, sobre todo la vecina de los gatos, suena a amor de verano. Ya me pasarás la dirección.
    Un beso, feliz semana…

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    1. Vaya tela... eso de "más divertido para todos" me ha dolido jajaja. Sabía que mi vecina del Opus y con gatos te encantaría. Sí ya te la pasaré xD

      Besos y gracias por la vista, decadente!

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  4. Un pueblo clásico como tantos de la España profunda: bar, peluquería, tienda y panadería. He de reconocer que odio los lugares tan pequeños, hay como demasiado compromiso con todo el mundo y yo necesito pasar desaparcibida algunos días.

    Me ha gustado tu prosa, es atrevida al igual que tus poemas y sobre todo no me deja indiferente.

    Un beso!

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    1. Tienes razón en lo del compromiso, yo muchas veces me agobio pero otras me encanta ver lo frívolo que es todo. Gracias y me alegro de que te guste mi prosa jaja. Un beso guapa!

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  5. Yo vivo en un sitio parecido, pequeño, con un todo a cien, un par de peluquerías y una sola panadería. Nunca conocí otro lugar hasta que hace unos años me fui a una ciudad enorme, muy grande para todo lo que yo conocía. Ahora he vuelto y todo me parece más pequeño que antes, no me agobia porque en veinte pasos tengo el mar, y es como esa ventana que abres para que entre un poco de aire en tu casa, en tu vida. Los sitios pequeños tienen su encanto, sólo hay que saber buscarlo. Me ha gustado mucho :-) un beso!

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    1. Este sitio es pequeño pero no tanto jaja, tiene muchas más cosas. El mar también esta cerca de mi casa, no tanto como el tuyo, yo para llegar a la playa hago un par de kilómetros en bicicleta. Muchas gracias! Un beso guapa!

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  6. ¡Qué sorpresa! Jiji. Qué agradable se me ha hecho leerte así. Me he quedado con ganas de saber por qué narices una peluquería se llama Home Cinema, pero en fin, así me divierto pensándolo, jaja. ¡Besos! ¡Y el pan integral es un rollo!

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    1. Ah, una corrección jaja se llama "Hou Cine" xD Pero yo tampoco me explico el título ni de uno ni de otro jaja.
      Pues soy adicta al pan integral jaja, para nada es un rollo :P

      Un beso y gracias!

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  7. Que mono. En mi calle solo hay cielo, estrellas, campo, sol, un conejo, ladridos de perros y un árbol enoooooooorme.

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    1. jajajjaja me encantan los animales, en mi calle hay pocos árboles pero perros bastantes. Un beso!!

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  8. Me agrado ver por tus ojos. Las descripciones son muy buenas.

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  9. Los tipos decadentes,tenemos fantasías sexuales con un espectro bastante amplio que abarca formas, colores, religiones, razas y por supuesto edades. A partir de cierta edad y decadencia, tus horizontes crecen enormemente y empiezas a apreciar muchas cosas que de joven detestabas. Un ¡hurra! por los tipos decadentes. Besos decadentes, enfermizos y morbosos.

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    1. Jajaja... a mi la decadencia me gusta en su justa medida. Muchas gracias por la visita y besos!

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  10. Esta entrada bien podría ser el inicio de una novela.

    Un abrazo

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  11. Que decadente suena tu descrpción, la verdad, impresiona..Supongo que de alguna manera se parece a otros sitios, a sitios que todos conocemos...
    un besito intensa

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    1. Ya, es que en cierta forma este lugar es algo decadente, y quiero salir algún día de aquí no me gustan sus calles ni sus gentes. Besos bella hada!

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