sábado, 29 de octubre de 2011

Balada de Otoño



Quiero tocar tu boca,
y deslizarme por tu mirada
mientras las lenguas se balancean en besos eternos,
al mismo tiempo que efímeros.

Calles desnudas, que me recuerdan a ti,
eres el intimo desconocido que habita dentro de mi.

Balada de otoño en madrugadas hambrientas
donde te susurro versos clandestinos,
porque mi alma está presa, presa de luz y penumbra.

Es mi condena ser poeta.

Y cuando las palabras no valgan nada, solo besarte,
para poner fin al holocausto de locura y las almas sean una.

Renacer mirándote a los ojos,
con tu piel sobre la mía, y la espiral de saliva.

Sentir tus latidos en los míos,
sentirte vivo, tatuando mi piel con tus aullidos,
cruficandome en tu mirada, aborreciendo la eterna nada.

Perpetuar tu olor sobre mi piel,
descender al infiero para llegar contigo al cielo.

Hacerle el amor a tus defectos para amarlos por eternidad,
amanecer a tu lado y despertarme en ti,
caer en picado para que me recoja tu mano.

Besarte hasta extinguirme en fuego, sentirte dentro.

Mi alma convulsionada se arroja hasta tu mirada,
allí donde habita la calma,
como espectros en la noche cuerpo a cuerpo,
inmolando el dolor, abrazando al corazón.



Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


(Julio Cortázar)

9 comentarios:

  1. Yo quiero de todo eso y más! ;)
    Precioso.

    Besos.

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  2. A mí también me gustaría que le hicieran el amor a mis defectos, toda la noche a poder ser.
    Un beso.

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  3. Muy bonito, sin duda... entran ganas de vivir todo eso y más, como dice chatnoir
    El texto de Cortazar increíble también... Rayuela es una joyita... cuando te lo leas seguro que acaba inspirándote!
    Un beso ;)

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  4. Has dado una composición muy interesante en esta entrada, comenzando con la imagen que presentas en el inicio y terminando con el exquisito Cortázar, con un maravilloso, erótico puente texto-musical.

    Dulces abrazos

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  5. Sin duda que has de ser una Loba inmensamente apasionada. Un abrazo.

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  6. *Bellarte gracias, has captado la esencia.

    *Chatnoir yo también quiero jaja! Me alegra que te guste.
    Besos.

    *Ojizarka gracias por la visitas y me alegro que te guste.

    *Rorschach todos queremos pasar una noche así. Besos.

    *NallA seguro que me inspira Cortázar. Un abrazo ;)

    *Bocanegra me alegra que te guste la entrada, para tí también dulces abrazos.

    *Lazaro me pierde tanta pasión, hasta naufragar. Un abrazo.

    *Miette, viva!!

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