miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mi estupidez



Digamos que soy estúpida. Soy estúpida por no ser racional, y abandonarme al pathos . Soy estúpida porque vivo en un mundo enfermo y estúpido. Digamos entre otras cosas que la situación se me ha ido de las manos, y mis sentimientos me controlan a mi, cuando debería de ser lo contrario. Mi estupidez guiada por mis impulsos y la esclavitud emocional me empujan a un precipicio.

Allí me encuentro yo sola, totalmente desnuda, frente a un barranco gigante.

Siempre que voy en el cercanías (casi todos los días desde hace seis años) a parte de escuchar música y leer, me dedico a la contemplación.

La contemplación no es mirar obscenamente ni curiosamente, ni observar, la contemplación es algo más complicado que mirar, digamos que contemplando a personas o el paisaje de huertos y montañas, intento verme reflejada yo misma y encontrarme en esa contemplación.

Hace mucho tiempo que me perdí y quizás ya no me encuentre. Por eso hace mucho también que deje de buscarme. Aunque la contemplación me sirve de auto-engaño.

Me da agonía caminar por la ciudad, pero hoy me ha pasado algo curioso. Iba pensando en el asco de mundo que vivimos, y me cruzaba con gente, hasta casi me tropiezo con algún peatón, y parecían humanos de plastelina, fotocopias unos detrás de otros.

Hasta que en mitad del transito de gente, había alguien parado totalmente, como contemplando esa monstruosidad inhumana que pasaba por delante de los escaparates. Este hombre quieto, estaba allí de pie, mirando como transitaba el gentío, este hombre parecía un mendigo, iba vestido con ropas viejas y su aspecto era bastante sucio. Pero no estaba pidiendo limosna, no mendigaba, simplemente contemplaba como circulaba la gente de un lado a otro. Entonces llegué a cruzarme con él, e intercambiamos una mirada. Una mirada de locura absoluta. Yo pasé de largo y seguí andando formando parte de ese río de gente.

Pero esa mirada fue como una pregunta silenciosa y cómplice : ¿Estamos locos o son ellos los locos? Nuestra mirada no aguanto nada más que unos segundos, pero no hizo falta más.

La verdad es que me siento estúpida por pensar cosas que parece que el resto del mundo no piensa. Veo como la humanidad agoniza y le da igual, y cuando me harto de pensar llego a la conclusión de que quizás tenga que intentar ser como el resto y dejarme de estupideces.

Me siento cansada. Cansada e incomprendida, y parece que en esta noche deprimente solo me quedan fuerzas para escribir esta mierda y llorar en silencio.

9 comentarios:

  1. ¿Quizás todos estemos locos? La gente buscamos como sobrevivir, y para ello muchos se/nos escudamos en automatismos diarios que nos permiten sobreponernos a nosotros mismos y nos hace parecer a ojos de una externo un monigote de plastilina... ¿pero lo son realmente?¿Se puede conocer a una persona por su actitud?¿por su oficio?¿su manera de caminar? Como sociedad somos un monigote de eso no me cabe ninguna duda, un monigote bien deshecho, como individuos me cuesta más creerlo, seguro que una gran mayoría están cabreados, fastidiados, desilusionados a temporadas con su vida, pero miran de salir a delante, eso si individualmente.
    También a mi me gusta pasear y deambular, contemplando y contemplándome, suele ayudarme a alejarme de mi mismo y ventilar mi cabeza que suele necesitar refrigerarse con frecuencia. Muchos ánimos, no eres una incomprendida... habla por allí y verás que somos muchos, muchísimos los invadidos por sentimientos similares, que no iguales.

    Por cierto, me a sorprendido que hablases del pathos, justo anoche estuve leyendo sobre el ethos, pathos, logos y esta mañana te leo y me encuentro con esta palabra en tu blog. Menuda casualidad!
    Bueno, me voy a cumplir con mis autoobligaciones un rato. Que tengas un buen día!

    un abrazo

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  2. Bueno, yo creo que como estúpida no estas sola. Yo, cuando tengo una luz, que no es siempre, me considero estúpido. Pero a medida que pasan los años me siento cada vez más un estúpido feliz. Cuando contemplo, y más en la ciudad, más me reafirmo en mi estupidez, que por cierto, rima un poco con lucidez.
    Saludos.

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  3. Antes había leido por encima otras entradas y ahora que leo esto... decirte que pienso como tu... la gente siempre es igual. Son calcamonías. Gotas de agua. El ritmo de vida siempre similar. ¿No les afecta ver que son iguales? que... no sé, no paran, corren y corren cegados por sus trabajos, el reloj. ¡Frenad! paraos y pensad en todo. Ag, no sé ni como expresarlo pero te entiendo, siento lo mismo que tu. Ya nadie repara en un 'qué tal' sincero hoy día todo es por interés no sé... se podrían decir mil cosas y tú no lo podrías haber explicado mejor. Te doy ánimos -de incomprendida a incomprendida- Un saludo!.

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  4. Los locos peinsan y tienen todos alguna idea cuya tensión exagerada ha roto el resorte de su inteligencia. Los dementes son enfermos del espíritu y del corazón; almas desdechadas, pero llenas de vida y de fuerza. Pero siempre hay estados intermedios. No creo que estés tan loca, pero si creo en que haya en tí esa vida y esa fuerza.

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  5. Seamos sinceros: el mundo es estúpido y estamos todos locos. Una vez reconocido, nos queda la dura disponibilidad de añadirle algo de belleza. A veces de desilusión cubierta de una buena capa de enfado. Pero no olvidemos: "No sabemos que lo que pasa y eso es exactamente lo que está pasando" Ortega. Ya no son pocos pero sí cobardes…mejor con abrazo!

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  6. Gracias a todos, hoy es un día en el que no tengo fuerzas y me siento realmente triste y frustrada. Ya os contestaré tranquilamente cuando me encuentre mejor.

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  7. Anímate, chica... aunque hay muchas cosas negativas, tenemos que quedarnos con las positivas... aunque a veces cueste bastante.

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  8. Ay ay, escucha a NallA, sal a medianoche y canta un rato con los lobos, aulla en las calles. Eso puede ayudar. Muchos ánimos Loba!!!
    un abrazo bien fuerte

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