martes, 12 de julio de 2011

La tranquilidad de los cementerios...




La tranquilidad aparente, es eso, una apariencia entre otras.

Todos mis pensamientos se condensan,
hasta explosionar en una espiral de intrascendencia onírica
y no entiendo nada, porqué no hay nada que entender.

Y me escondo en la penumbra, arrastrándome por el suelo iluminado.

Dando vueltas en círculos hasta abandonar mi alma y mi cuerpo.
Mi propio pensamiento no me deja pensar.

Las gárgolas efímeras se quedan horas y horas sentadas,
hasta que la lluvia les roza el cemento, y ellas alzan el vuelo.

Todo me agobia, no soporto la ambigüedad del lenguaje,
asesino metáforas y luego las resucito.

Yo no tendré un criado filósofo que recicle mi mierda metafísica.
Estoy cansada, tengo que anidar en tu alma.

Me siento indefensa ante ti.
Ahí andas inquietándome cada vez más cerca,
y no sabes que a veces me entran ganas de acariciar tu barba.

Estoy confundida, llorando manchando las páginas,
derramando lágrimas en noches bucólicas.

Con ganas de ahogarme en un samovar, y no salir más.

La soledad y la tristeza me hacen compañía.

4 comentarios:

  1. Muy bueno, ya sabes que admiro tu intensidad.
    Besos divina

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  2. A mi me gusta, y la imagen...:).
    "Todo me agobia, no soporto la ambigüedad del lenguaje,
    asesino metáforas y luego las resucito."= brutal, define totalmente como me siento ahora mismo.

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  3. Kevin ya sabes que me encanta tenerte tan cerca y tan lejos :)

    Miette gracias por tus palabras, me gusta que admires mi intensidad y que te transmita :)

    Sorâ sé como te sientes y sabes que estoy a tu lado, pero también querida ninfa tienes que desahogarte de manera creativa y no destructiva, un abrazo, aunque pronto te lo daré en persona :)

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