viernes, 10 de junio de 2011

Tu, yo y mi ombligo



Me siento como Virginia Woolf entre mariposas muertas,
fluyendo entre luciérnagas enfermas.

Me encantan las flores,
aunque estén secas
y en mi corazón llueva.

Mi ombligo es redondo hacia la penumbra lo escondo.

Gritáme Narcisista,
escóndete en mi herida,
que es amplia como la luz del día.

Mataría a Botín,
pero nos tapan la boca con un calcetín.

Dostoiesvsky me acompaña en el tren,
no tengo nada que perder.

Mi ombligo no es más que un iceberg
en la eternidad lúgubre del ser.

No creo en ningún dios,
solo en mi ombligo fluyendo
entre vivos cada vez más muertos.

Como un caballo salvaje entre luz y penumbra,
mi ombligo es infinito, redondo, tranquilo,
y a veces lo escondo,
pensando en el ser que algún día llevaré dentro.

2 comentarios:

  1. Alma mía que fuiste esclavizada,
    no sufras, pues estarás peor.
    No pienses, no quieras, no ames.

    Olvídala, bórrala de tu mente.
    Déjala en paz. Abandónala de tu seno.
    Deja que vuele libre, como los pájaros,
    que viva libre como las mariposas.

    No seas hipócrita, sé comprensivo
    pues no quieras tu que te esclavizen
    ¿Por qué se lo debes hacer tu?

    Alma mía que fuiste corrompida,
    no la amarres sin ser amarrada,
    pues así, por la muerte, fuiste agarrada.

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  2. Gracias Xavipercu, ha sido muy bonito poder leer tus lineas y saber que hay más vida allá detrás de la pantalla. Ya sabes que lo prometido y deuda, y pronto te escribiré yo unos versos! Un saludo gran amigo, y recuerda que los raros no estamos solos! :)

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