jueves, 2 de junio de 2011

Inmenso océano gris...



“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas.
No te preocupes de la finalidad de tu amor.” (Amado Nervo)



Un charco inmenso, oceánico,
escupieron mis ojos.

La golondrina inmóvil,
acariciando frágil
el lago en el que se hunden tus palabras.

Totalmente desnuda, inerte frente a la nada.
Cada vez más destruida, huyendo de mi misma.

Los labios entreabiertos, la boca seca,
y el pulso lento, con el miocardio traspuesto.

Después del llanto acumulado,
el iris cambia de estado.

Sobrepaso el cemento,
vuelo a ras del firmamento.

Deshumanizando al arte, pensé en asesinarte.

Bebés con ojos curiosos,
yo todavía bailo entre lobos.

Pero las ondas de choque en los huesos permanecerá,
al igual que el fantasma de que aquí en mi cama, no hay nada.


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