martes, 5 de abril de 2011

La naturaleza del silencio y la música existencial. (CODA)

Ser es música, que es una profanación del silencio en provecho del silencio, y, por tanto, está por encima del bien y del mal.
(Trópico de Capricornio, Henry Miller)


El silencio, es a veces más expresivo que cualquier grito. Los silencios son provechosos para respirar, pero a veces no hace falta respirar, simplemente expresar, y a veces son las palabras las que no me permiten expresar ciertas cosas. Las palabras muchas veces lo ensucian todo o lo adornan demasiado, la música es diferente, se acerca a la naturalidad primitiva e instintiva. Cuando no encuentro palabras, siempre tengo música.

El caos es una idea de abertura, no de desorden, o así lo concebían los antiguos Griegos.

Después de algunos vómitos alienígenas, asesinatos de metáforas, explosiones ováricas y trances metafísicos, el lugar cambió para siempre.

El principio de las buenas historias son con una sonrisa, y el final siempre es llanto.
En el centro del caos soy inmune a cualquier cerradura. La realidad está carente de sentido, porque me gusta así, y he entendido que plantear ciertas cuestiones, es como preguntarle a un ciego el color de una flor.

Me vi envuelva te una tormenta de destrucción como una histérica Walquiere Wagneriana, eso causa cierta risa si lo miro desde la lejanía, mi frase entre lágrimas fue:
¡Acabaré sola, con un gato y viendo Gran Hermano!
Mi amiga filósofa me contestó: Tranquila, no veremos Gran Hermano.
Me parece una escena muy graciosa, pero la realidad fue deprimente.

Cuando me estampo contra muros, puertas cerradas, abismos insondables, dejo de ser una alienígena, para convertirme en una humana deplorable. Pero son estás dosis de alto realismo las que me hacen valorarme mucho y sentirme yo.

A veces tiendo a perderme en lo inorgánico, en la abstracción, lo que me produce cierta agresión metafísica, y tiendo a infravalorarme en muchos aspectos, intentaré no acabar viendo Gran Hermano. Los pájaros de mi cabeza vuelan alto aunque a veces se choquen con realidades aplastantes, siempre renacen, son fénix. Y mis cuerdas vocales tienden a expresar esa sensación de libertad mediante agudos dulces y graves coloridos.

El eterno retorno, el todo y la nada solo son conceptos irracionales que conducen al mismo lugar: causa – efecto -causa- efecto... Y los bucles no me torturan desde que los concibo como algo natural. Con los pies en la tierra, todo lo demás parece innecesario.
Luz y Penumbra es sólo un recurso, una explosión, algo difuso en la lejanía mental que todos y cada uno de nosotros, como humanos sentimos.

El equilibrio del que siempre han hablado los sabios, es un equilibrio ordenado, pero la naturaleza misma, es equilibrada en completo caos, y además se comunica con nosotros constantemente, aunque muchas veces no sabemos interpretarla. La naturaleza es en sí una constante contradicción, y sin embrago dentro de esa irracionalidad hay una lógica que deslumbra a los biólogos, científicos, matemáticos, filósofos, o artistas.

Hay animales más humanos que muchos humanos, ya lo pensó Nietzsche cuando se abrazó ha aquel caballo esclavizado. Es triste contemplar las ciudades, son el orden más artificial y podrido, son el monstruo que ha creado la humanidad.
El problema es la necesidad y la dependencia, una parte de estos conceptos son innatos en el ser humano, pero otra parte la ha creado la sociedad con ciertas moralidades o comportamientos.

En la forma músical ‘Sonata’ es un ejemplo de que lo más sencillo es en realidad lo más complicado, detrás de una simple estructura de A-B-A se esconde una microfroma ordena caóticamente, esto puede parecer contradictorio pero después de analizar una sonata de Beethoven te das cuenta de que es así. Los humanos, las personas somos igual. De apariencia sencilla, pero con un interior complicado.

Las palabras me hacen divagar y pensar. Pero la música me traslada a universos infinitos y me lleva más allá de las simples palabras. La música hace que el alma se cure poco a poco, y sobretodo hace que viva, porque sin música la vida sería un error.

El cuerpo y el alma me hacen Ser, cuando la música me envuelve.

La música expresa lo que las palabras no pueden, porque las palabras son demasiado ordenadas, y pocas veces tienden al caos. La música es la forma más natural de llegar al interior caótico, de abrir el alma y respirar en el silencio más expresivo que cualquier grito.

1 comentario:

  1. creo (tal vez me equivoque), que a veces en la vida no hay que darle tantas vueltas a los bucles y concentrarte en llevar tu vida lo mejor posible o nunca podrás ser feliz. quizas el secretoeste en la sencillez.
    por lo de la música: totalmente cierto, la vida sin música seria un error
    sdr

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