miércoles, 23 de marzo de 2011

En el centro del caos.

'Una vez que has entregado el alma, lo demás sigue con absoluta certeza, incluso en pleno caos. Desde el principio nunca hubo otra cosa que el caos: era un fluido que me envolvía, que aspiraba por las branquias. En el substrato, donde brillaba la luna, inmutable y opaca, todo era suave y fecundante; por encima, no había sino disputa y discordia. En todo veía en seguida el extremo opuesto, la contradicción, y entre lo real y lo irreal la ironía, la paradoja. Era el peor enemigo de mí mismo.' (Henry Miller, Trópico de Capricornio)

Desde el principio hasta el final no hubo otra cosa que Caos.
Que le jodan a todo orden.

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