domingo, 16 de enero de 2011

El desconocido que estaba sentado a mi lado.


El desconocido que estaba sentado a mi lado, en otro tiempo fue mi padre.

Conservo recuerdos. Pero él ya no es él.

Para desayunar se toma sus pastillas, esas que hacen enjaular sus malos pensamientos y le desfragmentan la personalidad. Los años me hicieron crecer, pero a él lo hicieron perderse en sí mismo.

Hace poco me miró como si volviese ha ser él, sin sus narcotizantes, y como si me dijera con la mirada ‘perdona hija, me perdí en mi mismo, perdóname por haberme convertido en un desconocido que a veces te saca de quicio, perdóname mi niña’.

Yo le devolví la mirada contestándole ‘tranquilo, sé que aunque tu mente se haya mudado, tu corazón sigue siendo el mismo, y te quiero aunque no te lo digo desde hace tiempo, estás tan lejos que me siento impotente por no poder devolverte tu mente’.

Así nos miramos brevemente sin decir ni una palabra, pero recordando los buenos tiempos, en los que te sentabas a mi lado y no éramos dos desconocidos. Estés donde estés papá te quiero, y siempre seré tu niña, aunque ahora soy yo la que a veces te cuida.

3 comentarios:

  1. Hay miradas q dicen mucho más qlas palabras

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  2. Duros momentos sin duda
    Animo, espero que este nuevo año transcurra lo mejor posible

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  3. Gracias a todos por vuestros comentarios =)

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