sábado, 30 de octubre de 2010

Confesiones bajo un flexo...


"Extisten varias verdades y, por consiguiente, ninguna verdad" (F.Nietzsche)
"Si existe una verdad, sería imposible pintar 100 cuadros sobre el mismo tema" (Picasso)

La existencia en sí es un atormento continuo y un orgasmo cósmico.
Berlioz fumó opio para componer su'sinfonía fantástica', Dalí estudió a Freud para pintar 'el gran masturbador'.

Según la teoría del caos: ' el caos conlleva cierto orden'. Y ese orden oculto se desfragmenta en la personalidad.

Me siento incomprendida como Glenn Gould y presto atención a su obra '45 segundos y una silla', como él, yo también odio la jerarquía establecida.
Hay personas huecas, con monotemas, influenciadas por la basura televisiba, incluso se sorprenden cuando ven un libro.

Mi cerebro disfruta más en un museo que en una discoteca, pero pocos me entienden. Esa falta de incomprensión por parte del mundo exterior me hace sentirme a veces tan rara, y a la vez tan sola, incluso a veces tan loca. No me gusta como a veces me gusta la gente o crítican, intento ser tolerante pero hay cosas que jamás entenderé.
También pienso que esto no debería de ser una situación traumática, si no de aprendizaje, lo escribo a modo de terapia.

1 comentario: