martes, 6 de julio de 2010



Sólo la noche. Nocturnidad esclava del viento, remolinos de música, revuelos de sueños perdidos. Cervezas inacabadas, farolas iluminan lo que escondo, y sólo la noche, el silencio nos hace cómplices. Sonrisas inacabadas, historias en penumbra. Felicidad amarga en labios humedecidos de alcohol. Ojalá fuese yo un ángel que te hubiese recogido de aquel charco y con mis alas te hubiese abrazado para protegerte de todo. Pero no soy lo que no soy. Soy la puta y santa, soy luz y penumbra. Ambigüedad constante cielo gris sobre Berlín… Espasmos de enredos, locuras, efímero. Bocas que se buscan con desesperación para olvidar, dejar atrás. Bocas que se besan y besan engañándose, pensando en lo desconocido, en aquello tan lejos, tan ilusorio, tan improbable...



Altas dosis de ficción recorren mi cabeza, borracha de tanta imaginación, prisas por tener lo que es deseo, el veneno es la luz y la sombra mi caché, huir del planeta, mezclarme con la risa entre tierra, desnuda sobre árboles, girar sobre mi misma bajo lluvia.



Saliva que cura las heridas, sutura y desinfecta mi sangre, labios carnosos, lenguas que bailan para detener este bullicio. Viento en mi cara, ojos miel, alma gris, viento despeja las incomodas situaciones, barré las farsas, deja a la vista lo que importa. Hoy la puta se viste de rey, tacones altos, vestido ajustado, labios pintados, soñadora ilusa, niña tonta.



Amanece y el rocío acaricia los poros de mi piel, recorre un escalofrío mi ser, la noche muere, el día nace, y un espejo roto en la pared. Loba esteparia solitaria en busca de la nada, sólo cumple una función, los sobre agudos son su destino, pero huye constantemente de todo. Regresé a mi iglú particular a refugiarme de mis miedos, aquella noche sólo existían frases con alcohol. No hallé el iglú, estaba totalmente destruido, con jazz de fondo hasta que se apague el flexo, las cortinas bailan, mi cuerpo se estremece bajo las sábanas, ventanas abiertas, puertas cerradas, ventilador en marcha.



De la calle ya no queda nada, ahora mi habitación me hace esclava, mis pensamientos se descomponen para volver a la realidad, donde nada y todo son cosas sin importancia, y sólo me importa vivir el momento dejando los temores, y las guilipolleces encerradas bajo llave, en el fondo de mi alma, para no herirme más, tachones de tinta, borro líneas, que jamás debieron escribirse pero hay cosas que deben decirse: La perfección no existe.



Hoy la puta se viste de rey, la beata se viste de bruja, la niña se viste de mujer, la ansiedad se transforma en felicidad. Mediocre y falsa felicidad pero hay tanto idiota, que es mejor que la actriz se lo vuelva a creer.



Autopsia poética de una lunática loba que sueña demasiado despierta, bajo pentagramas escribe su destino, plasma su resignación, y amanece con el estómago revuelto de tanta desinhibición, porqué al fin y al cabo:



‘Existen tres tipos de personas las que saben contar y las que no’. (Homer Jay Simpson)



http://www.youtube.com/watch?v=2p_ooGaOsR8

1 comentario:

  1. wo iris!! me ha encantado la musica con la que has acompañado el texto. Ya tengo un grupo nuevo, que ultimamente nunca sabia que escuchar.

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