jueves, 8 de julio de 2010



Mirar dentro del armario, y ver colores. Los colores se asocian a estados de ánimos, pero para cada persona el color tiene un significado distinto.





Para Lorca el verde es sinónimo de muerte, verde que te quiero verde, aunque popularmente es color de la esperanza o de naturaleza. Si un color me tuviera que describir no sé cual sería, porque con los días voy cambiando. Pero mi nombre siempre lo relacionan con un fenómeno meteorológico muy colorido o con la bandera del orgullo.



Mi nombre significa mensajera de los dioses, y proviene de la mitología grecorromana.





Para mi el gris es un color muy especial, porque así se mezclan mis dos yo, mi parte negativa y positiva, la fertilidad está en mi izquierda como mi corazón. Por eso este blog se llama así luz y penumbra. Y mi mensaje es complicado de descifrar, porqué de él siempre se pueden tener varias interpretaciones.





El pintor Caravaggio pintó la muerte de la virgen María y fue un escándalo, puesto que éste usaba modelos naturales y a quién pintó como María muerta, era una prostituta que había aparecido ahogada en el río Rin. Además la tela roja, el color rojo del fondo se solía asociar a prostitutas.




El color amarillo, siempre se ha relacionado con exótico y calor, pero para mí lo más representativo de ese color son los coches de chulo de discoteca. El rosa se asocia al amor, algo cursi, pero para mí el rosa me transmite a veces tranquilidad y cuando es saturado me recuerda a una chuchería divertida. El azul, es del cielo o del mar, pero para mí el azul es un color íntimo cautivador, tranquilo y sereno.




Los cuadros son muchas veces como yo, con mensajes ocultos, y me da la sensación de que llegará un día en que la música y la pintura se fundirán en algo que todavía está en vías de investigación.





Otra obra que me gusta y me describe bastante es una escultura de Bernini, la beata Ludovica, porque mezcla sensaciones y transmite fuerza, pasión, belleza, complejidad, sencillez, luz y penumbra, sensualidad y austeridad. Al igual que el péndulo de Focault que también me resulta estimulante.




El arte no se resume en una palabra, forma o sensación, es más bien un estado mental que con el transcurso va cambiando y complicándose de una belleza mágica que es difícil de transmitir como un mensaje cifrado, por eso cuando canto a veces también llego a un cierto éxtasis donde sólo existo yo frente a frente, con mis dudas, mis miedos, penas y alegrías. Intento superarme y se parece a un viaje astral en busca de un pasado, un presente y un futuro.




No todo es como en Amélie, porque el mundo real es más crudo, pero hay días que sí son más irreales, luminosos, expectativos, creativos, libres, curiosos, divertidos, amables y risueños.



Ser mensajera de los dioses debe de ser complicado, y no creo que la etimología de mi nombre tenga que ver con mi función en esta vida, pero creo que de cierta forma con todo lo que hago, digo, escribo, pinto, canto, plasmo mi interior y dejo que vean los demás un mensaje, dejo ver parte de mi para que me comprendan, conozcan, odien, quieran, ríen o lloren.





Dejo un mensaje libre que sale de mi interior para que cada uno interprete libremente lo que le llegué. Es igual que el poeta. Puede que lo que escriba el poeta sea verdad o mentira, fantasía o realidad, pero lo escribe porqué es su condena y su libertad. No me considero poeta, sólo una loca más cansada del mundo mísero, pero también una cuerda más ilusa del mundo bello.






El agua es algo fantástico, nos da vida, y también puede llevarnos a casi la muerte como en el País de las Especias, donde el agua se pudre en las calles… Es un país peculiar donde se mezcla la riqueza espiritual con la pobreza material, dominado por un sistema injusto de orden social, pero es un lugar que no deja de llamarme. Casi todas las noches viajo hasta allí, y luego al amanecer resurjo de su belleza para enfrentarme al día. Pero esas noches, paseo por allí tranquila, voy descalza, me mezclo con su gente, su olor a agua putrefacta, y su olor a lejos, a comida aromática, esencias, especias… Paseo en barca converso placenteramente a cerca de sus injusticias y sonrío a un niño intocable. Mojo mis pies en esa agua sucia, pero me da igual, porque allí no importa nada, es un lugar escondido en mí, en la lejanía.




Aquel lugar es el que todos tenemos más cerca o más lejos, pero que está en cada uno de nosotros, algunos no saben que está, lo desconocen. Otros al contrario saben de su existencia y pasan en el mucho tiempo, buscando lo que en la realidad no encuentran, viajando todas las noches en busca del contraste, en busca de sí mismos, y tardan tiempo en viajar y conocer aquel lugar, pero una vez lo encuentran no vuelven a perderse, porque cuando cae la noche y muere el día viajan a contrarreloj sumergiéndose en profundos suspiros, navegando deprisa para llegar a su lugar secreto, escondido de todo, en lo más íntimo de la oscuridad, del ser, de la existencia.




http://www.youtube.com/watch?v=VFLF-gh4C2M

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